Padre, ¡A tu salud!

Estudios confirman que alimentarse de forma saludable y mantenerse físicamente activo pueden marcar diferencias significativas en la calidad de vida de las personas. Ya seas un padre joven, deportista, ejecutivo o adulto mayor, nunca es tarde para disfrutar de los beneficios de la nutrición y actividad física. Con un poco de cariño a ti mismo, podrás seguir siendo un padre atractivo, saludable y productivo por muchos años.

 

Vigila tu alimentación tanto en calidad como en cantidad, no te alejes del ejercicio y practica hábitos para controlar el estrés, como dormir y practicar técnicas de relajación. Lo anterior te beneficiará hoy y en los años por venir.

 

Calidad y Cantidad de los alimentos

En términos de nutrición, debemos enfocarnos principalmente en la calidad de lo que comemos. Es decir, consumir prioritariamente alimentos que se encuentren en su estado natural, y que no estén empacados o procesados. Enfocarnos en consumir todos los días una variedad de frutas, vegetales, granos enteros como frijol, lentejas, garbanzos, quinoa, proteína baja en grasa, grasas saludables como aceite de oliva, aguacate y semillas.

 

Tanto la calidad como la cantidad de los alimentos que ingerimos es importante, ya que tienen un efecto a nivel interno y externo en nuestro cuerpo. En otras palabras, tienen impacto en tu composición corporal (calidad de tu peso), laboratorios, estado energético, nivel hormonal, entre otros.

 

Hablemos de la calidad de los alimentos. ¿A qué me refiero con ello? Por ejemplo, si hablamos de carbohidratos, no es lo mismo consumir un pan de rodaja o pan francés a consumir frijol parado, ya que ambos son carbohidrato pero difieren en su calidad. El aporte de nutrientes y el impacto que tienen a nivel de tu azúcar en sangre, triglicéridos, a nivel hormonal y de energía es completamente distinto. En relación a la cantidad de los alimentos, no es lo mismo consumir 1 tortilla a 5 tortillas en un tiempo de comida, ya que los efectos que tendrán en tu cuerpo también serán distintos.

 

Otro punto importante a mencionar son las “dietas de moda” que con frecuencia eliminan varios grupos de alimentos, lo cual puede conducir a deficiencias nutricionales. La pérdida de peso rápida a menudo conduce a una pérdida de masa muscular, exactamente lo opuesto a lo que un adulto mayor necesita para mantener buena salud.

 

Actividad física

En relación a la actividad física, el movimiento constante es importante para fortalecer tus músculos, los cuales le dan soporte a tus huesos. La actividad física también nos ayuda a mantener un peso saludable, huesos saludables y una buena salud en general. Te recomiendo realizar al menos 30 minutos de actividad física la mayoría de días a la semana. Puedes salir a caminar, trotar, bailar, utilizar elíptica, bicicleta, jugar fútbol, entre otros. Para fortalecer tus músculos es necesario que realices ejercicios con pesas, bandas de resistencia o ejercicio con el peso corporal al menos 2 a 3 veces por semana. También te recomiendo incorporar ejercicios de balance y flexibilidad.

 

Metas específicas

En caso tengas una meta específica, y deseas disminuir peso a expensas de grasa corporal, o deseas aumentar masa muscular, o incluso deseas controlar alguna enfermedad como los niveles de azúcar en sangre en pacientes diabéticos, puedes lograrlo a través de un plan de alimentación personalizado y una rutina de ejercicios personalizada para lograr tu meta deseada. Sin embargo, al adoptar hábitos de alimentación saludables, enfocarte en la calidad de lo que comes y combinarlo con movimiento constante te sentirás mucho mejor, y disminuirá el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, entre otros. En caso padezcas de una enfermedad, es importante que lleves un monitoreo cercano y una guía médico-nutricional por parte de tu médico y nutricionista clínica.

 

Manejo del estrés

Otro tema, al cual también debes ponerle atención, es el manejo del estrés. Dormir 7.5-8 horas al día, practicar técnicas de relajación, realizar actividad física y dedicarle tiempo a tus personas amadas son hábitos saludables que pueden ayudarte a disminuir los efectos nocivos del estrés.

 

En resumen, nunca es tarde para mejorar tu estilo de vida, la edad es solo un número.

 

 

Así como te queremos, quiérete tú también papá, cuida tu salud!

 

¡Feliz día del Padre!